HOMENAJE A "EL QUIJOTE"

sábado, 23 de octubre de 2010

EL QUIJOTE y Don Alvaro Tarfe

 

GRUPO DE LECTURA DE EL QUIJOTE
 
De original tacharía yo el comienzo de este capítulo 72.2, lo comparo a dos espejos contrapuestos que se reflejan hasta el infinito y llega un momento en que no sabes lo que es realidad o lo que es imagen. Máxime cuando lo que comentamos es una obra de ficción.

Algo surrealista tiene este final, dos "actores",  de dos obra escritas que dialogan... Cervantes, imagino, que viendo los dos finales ya cerca: el de su obra y el de su vida, quiere poner a cada cual en su sitio.

No se si en este capítulo Cervantes actúa con suma inteligencia, o actúa con ansias de revancha... o de las dos formas: aparece de golpe un nuevo personaje, que no sino uno de los de Avellaneda. La venganza está consumada, ¡ha robado a un ladrón! ¡ha robado un protagonista del de Avellaneda!

Da tinte de realidad tanto a Tarfe como a los falsos Quijote y Sancho, y por tanto a la obra de Avellaneda... Se sirve de las palabras de Sancho:

"el verdadero Sancho Panza soy yo, que tengo más gracias que llovidas"

y de las de Tarfe:

"por Dios que lo creo, porque más gracias habéis dicho vos en cuatro razones que habéis hablado, que el otro Sancho Panza en cuantas yo le oí hablar, que fueron muchas"

... E incluso hace aparecer aun notario para que Tarfe certifique a los verdaderos Sancho y Quijote.... para mi son formas de que Cervantes quede bien consigo mismo y de paso quedar por los suelos el de Avellaneda.

Hubiese quedado genial, como apostilló en su día Nabokov...el de "Lolita" en su opinión y lectura de El Quijote (no comparto sus tesis)... el encuentro de nuestros Quijote y Sancho con "los falsos"del de Avellaneda y haberse enfrentando aunque fuese verbalmente...

11 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Es verdad, Manuel. Somos personajes apócrifos de esta historia, tanto nos hemos metido en ella.
Un genial juego de espejos, así es este capítulo donde aparce eñ tránsfuga Tarfe, morisco además.

Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

He encontrado este capítulo genial ¡cómo introduce Cervan un personaje de la novela del Avellaneda! Como muchos han apuntado, si no hubiera sido por el rapapolvo y publicidad que le da Cervan al Avellaneda, nadie, hoy en dia, sabría de su existencia.
¡Qué poco nos falta! Besotes, M.

Asun dijo...

Cervantes es capaz de sorprendernos hasta el último instante. A falta de tan sólo dos capítulos, nos presenta a Don Alvaro Tarfe y consigue nuestra atención. Un genio este Cervan.

Besos

pancho dijo...

Los DQ y S de Cervantes, los nuestros y auténticos, juegan en casa. Su ficción es la verdadera realidad. Niegan a los apócrifos: "ese no soy yo" repite DQ. Su realidad no existe para nuestros protagonistas.

No sabía que Nabokov decía lo del enfrentamiento de las dos parejas de protagonistas. Puestos a desvariar, todo podría haber sido posible.

Me gusta lo del juego de espejos.

Un abrazo.

Paco Cuesta dijo...

Cervantes ha de estar muy dolido por la intromisión. Ataca desde SU casa y por cierto que lo hace bien

Cornelivs dijo...

Quien roba a un ladron...tiene cien años de perdon.

Estupendo comentario Manuel. Cervantes se desquita a lo grande.

Un abrazo...!

Kety dijo...

Creo que Cervantes lo hizo con ansia de revancha e inteligencia.
Llegaba al final de su obra y quería dejar bien sentado quien era el verdadero autor del Quijote.

Un abrazo

Myriam dijo...

La diferencia, creo yo, entre Avellaneda y Cervantes es que Cervantes, no sólo "roba" el personaje A Tarfe , sinó que además muestra su superioridad frente a Avellaneda haciéndolo puré.

NO estoy de acuerdo en que hubiera sido genial enfrentar a los dos DQ y S, porque entonces hubiera sido por parte de Cervantes darle una relevancia que no merece y ponerlos en el mismo nivel, que es justamente lo que Cervantes no quiere.

EL recurso que utiliza Cervantes con éste personaje A Tarfe, además es mucho más refinado. LO analizo como te dije en mis entradas a publicar en breve.

Besos

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

No digo yo que no se le pasara por la cabeza a Cervantes... pero a don Miguel le falló haber nacido antes que Freud, que si no... Bueno, algo debía dejar para los autores del XX.

Kety dijo...

Leyendo el comentario de Pedro, he recordado esta entrada, ja,ja, pinchar la foto, veréis a don Quijote mirando a Freud.

http://loscuentosdelaabuela.blogspot.com/2007/07/sueo-o-realidad.html

PD:
Ruego no os riáis de mi. ;-)
Lo mío no tiene arreglo.

Antonio Aguilera dijo...

Esto de que los personajes de una novela se metan en otra, es la primera vez que se ve; y tal vez la última.
El cuadro le salió perfecto al maestro Cervantes, no como al tal Orbaneja que escribía zorra no vaya que al gallo se lo comiera alguien. Vaya! me parece que me he liao, es que es tarde y la Mildred estará con la sopa en la mesa.

Ýa nos abrigamos por las mañans y noches, y tú mientras ahí en la costa con amaneceres agradables. Un abrazo