HOMENAJE A "EL QUIJOTE"

jueves, 23 de septiembre de 2010

EL QUIJOTE y una de cerdos... y algo de geografía


GRUPO DE LECTURA DE EL QUIJOTE

Durmiendo acabaron en el capítulo anterior y durmiendo comienza este capítulo 68.2; el caballero en el duermevela y el escudero a "pata suelta"...

Don Quijote no puede apartar de su mente el rol de caballero andante asumido durante tantos capítulos, - quiero decir durante todos estos días- , que pasa gran parte de la noche despierto, pero no puede consentir que Sancho descanse cuan largo y ancho es, arremetiendo contra él con el tema de los azotes-desencantadores que el escudero, por ahora, no consiente en darse.

Y sigue Sancho durmiendo y en estas están cuando un verdadero ejército de cerdos le pisotean el cuerpo y el campamento... pero no son estos cerdos los que más daño van a hacer a los protagonistas de la aventura, sino los "cerdos a caballo" que les apresan...¿cómo se puede ser tan cruel con un pobre que ha sido casi desahuciado moralmente? ¿pretendió esta situación Cervantes? posiblemente siga criticando al poder, como lo hizo en los capítulos referentes a los duques... un poco más de alargamiento de una agonía anunciada.

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El que me conoce, sabe de mi amor a la playa y al verano; nada mejor que despedirme de ella casi a la vez de la obra (19/09/2010 - Costa Ballena - Chipiona/Rota)


De retorno a casa, don Quijote ha recorrido un amplio circuito de la geografía peninsular, que sin duda se configura principalmente en una zona concreta de la Mancha, las referencias de Cervantes a lo largo de la obra son claras: el entorno del Campo de Montiel y el camino Real de Andalucía (cerca de Sierra Morena).

Sólo en la tercera salida, nuestros personajes se aventuran lejos de Castilla, llegando hasta Barcelona, donde el caballero será humillado y derrotado. En su viaje hacia el noreste de España solo aparecen dos escenarios: Zaragoza y Barcelona. Y hemos visto que nuestro héroe queda anonadado ante lo que va viendo del paisaje...tras esto veremos que no vamos a observar lugares concretos, sino que vuelve - al parecer sobre sus pasos - sin saber a ciencia cierta "por dónde camina".

Pudiera ser que este inciso poco tenga que ver con la lectura que hoy toca, pero hacía tiempo que la venía `preparando y creo que es el momento, ahora que casi llega al final y todos hemos viajado virtualmente hacer una referencia a los "quijotescos lugares" (continuará)

11 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Excelente análisis de la geografía unida al ánimo del personaje protagonista: más que cierto.
Ya me gustaría a mí despedir así la playa ahora.

pancho dijo...

En el fondo DQ envidia la simpleza y falta de preocupaciones de su escudero que le permiten dormir a pierna suelta, algo vedado al amo que siente la responsabilidad de la derrota y el encantamiento de su amada.

También pudiera ser que quisiera semejar a Avellaneda con la piara de cerdos que los atropella.

Cierto lo que señalas de la vuelta, sabemos que vuelven pero sin saber por dónde.

Cómo te gusta darnos envidia de tus mares de sur a los de interior.

Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

La derrota produce una situación moral con difícil salida, incluso acepta el atropello de los puercos. Veremos que ocurre tras el secuestro

Cornelivs dijo...

Asi es. D. Quijote va camino del final.

Un abrazo.

Asun dijo...

Los duques vuelven a dar muestra de su crueldad.

Los lugares por donde pasa en su vuelta a casa ya poco importan. Es como si el abatimiento fuera tal, que don Quijote ya no presta atención a ese detalle.

Besos

PD: Qué envidia esa foto playera. Yo también soy amante de la playa, especialmente de muchas de esa zona (esta en concreto no la conozco), aunque no las puedo frecuentar tanto como me gustaría.

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

Hasta geografía aprendemos con el Quijote, al menos yo, que no soy española...

Bendita tu playa, me alegro de que la disfrutes hasta el final. Yo fuí recientemente a la mía, pero el dia estaba por demás ventoso (y eso no me gusta nada en la playa).

Besos

Abejita de la Vega dijo...

¡Qué envidia nos das a los de la Meseta, Manuel!

No le deja dormir, ni hablar. En este capítulo reflexionamos con Sancho acerca del gran valor del sueño. Lo malo es su parecido con la muerte, como bien apunta el escudero. Don Quijote duerme poco, es ya mayorcito y ha de conformarse con el primer sueño. Cervantes , cuando escribía esto, estaba también viejo y pachucho, dormiría poco.Sancho duerme de un tirón y sin cuidados y a su amo le da tanta envidia que le tiene que despertar. Venga, espabila y te arreas en los lomos.
Los cerdos van a caballo, así es. Y los más cerdos, se sientan en un trono ducal.


Un abrazo, Manuel

Antonio Aguilera dijo...

Mira tú que ponerse don Quijote a despertar a Sancho en mitad de sus dulces sueños. Don Quijote, tal vez como J.C., sabe ya de su inminente final. Y ambos han de beber su cáliz.
(no sé cómo un agnóstico de pro como mi menda le han salido hoy estos símiles; tanto tiempo no estuve en el seminario).

A don Quijote le atropella la cerdosa piara como un castigo divino, y él, así lo reconoce. Ya está "paguantar" lo que venga bien, resignado.

Muchacho, así cualquiera; en la playeja y con el Quijote a cuestas. Amplié la foto por ver no fuera a ser uno del Carrefour, vi muchos por allí de la Belén Esteban jajaja,(perdona la broma).

Un abrazo

Kety dijo...

Creo que tod@ tenemos envidia de tu postura para dar la predespedida a nuestros personajes.

Es curioso, salen de un lugar del que no quiere Cervantes mencionar, y regresan con las mismas.
Nos quedamos sin saber el lugar exacto.

Un abrazo

BIPOLAR dijo...

Tuci se te ve una teta. :D :D

Este capítulo es soso y cruel, como algunos de los de Cervantes.